Aruba es una isla que se sitúa en las Antillas Menores en el sur del Mar Caribe. Para ser más concretos, la podemos encontrar a tan sólo 24 km de la costa de Venezuela. De hecho, en un día claro, el país venezolano es visible desde la costa sudeste.

Aruba, aunque pueda sorprender a mucha gente, forma parte de los cuatro países que conforman los Países Bajos, junto con Holanda, Curazao y Sint Maarten. Los ciudadanos de Aruba tienen pasaporte holandés, lo que seguro no te esperabas.

La isla está flanqueada por fuertes olas y una costa no muy plana que la hace perfecta para los surfistas, tanto que de hecho tiene bastantes pendientes y acantilados que hacen de sus calas una auténtica maravilla visual.

Además, también contamos con las típicas playas vírgenes con metros y metros de arena blanca en donde recorrer todos los kilómetros que queramos.

Aruba es una isla fácil de recorrer, los sistemas de carreteras están en buena forma, bien señalizados, y, para ser sinceros, es difícil perderse por mucho tiempo en una isla donde la costa nunca está a más de 4 kilómetros de distancia. Nunca está de más conocer un poco de la historia de Aruba antes de visitarla.

Aruba, Origen español y holandés principalmente

Antes de la llegada de Colón y los exploradores europeos subsiguientes que trazaron las islas del Caribe, Aruba fue colonizada por varios subgrupos árabes. Hoy, las excavaciones arqueológicas en la parte norte y noroeste de Aruba confirman que los amerindios eran una cultura fuerte.

A día de hoy podemos ver parte de su legado a través de los típicos dibujos rupestres, muy comunes en las cuevas que hay a lo largo de toda la costa norte de la isla.

También podemos ver varios artefactos famosos conocidos como Guadarikiri, Bushiri o Turibana, que proceden también de sus antiguas tribus.

A fines del siglo XV el explorador español Alonso de Ojeda exploró Venezuela y las islas cercanas del Caribe. Se le atribuye el descubrimiento de Aruba en 1499, aunque no hay evidencia real de su desembarco en la isla.

Sin embargo, la isla pronto estuvo bajo un fuerte escrutinio español. Los españoles, como era su costumbre en todo el Caribe, comenzaron el proceso de esclavización y conversión religiosa. Instalaron guarniciones y casas en Aruba y utilizaron la isla más grande de Curazao como centro administrativo para controlar todos sus intereses.

Oranjestad – Capital de Aruba

Luego, desde el año 1636, la isla de Aruba fue conquistado por los holandeses. La influencia directa de los holandeses sobre Aruba duró por más de dos siglos, hasta que el el año 1986, Aruba se declaró independiente, pero formando como miembro autónomo del Reino de los Países Bajos.

El petróleo y el turismo en Aruba, punto de inflexión

No mucho después, a partir del año 1924, el petróleo se convirtió en el punto fuerte de esta isla. Aruba se convirtió en el hogar de una de las refinerías más grandes del mundo.

La fuerza de esto provocó un auge económico que siguió creciendo e hizo de San Nicolás una importante zona comercial y la segunda ciudad más grande de la isla.

Refineria en Aruba

Hasta el día de hoy, las dos principales industrias de Aruba han sido el petróleo y el turismo, y cuando las refinerías se cerraron en 1985 debido al exceso mundial de petróleo, el énfasis en el turismo se volvió especialmente importante.

De hecho en el 1991 todos los trabajos de la refinación de petróleo se reactivaron pero ya no fueron tan importantes como lo que supone el turismo en la isla a día de hoy.

Palm Beach – Aruba

Hoy, la gente viaja a Aruba para disfrutar de su gastronomía, de sus playas, de su clima y de su ocio, convirtiéndose así en una de las islas más visitadas del Mar Caribe.